Tantas cosas han pasado ya. Algunas ciertas y otras que simplemente no lo son, algunas entretenidas y otras que preferiría encerrar en un pequeño cofre y botar la llave en el abismo mas profundo, para que mi conciente nunca pueda abrirle. Lástima que la llave siempre la tendra mi inconciente, que tantos sueños maravillosos y tantas pesadillas amargas y dolorosas me ha entregado. Así es la vida dicen muchos, así es el cerebro, nos juega a favor como tambien en contra, no podemos dominarlo plenamente, mas aun cuando los sueños se vinculan tanto a las experiencias vividas y a los anhelos que no se realizan, y tal vez jamás lo haran.
Cuando sueñas todo es posible, y todo se basa en el objeto deseado, pero también las pesadillas lo utilizan aunque de otra forma, le dan otro enfoque, le manipulan de forma inversa que los sueños, le agregan el sentimiento de perdida, olvido, desesperación, en fin cualquiera sea la sensación son bastante similares entre estas. La mayor diferencia entre el sueño y la pesadilla vendría a ser la visualización y la retrospectiva en torno a lo vivido. La visualización se apega en muchos aspectos mas a lo que es la realidad en el caso de las pesadillas y esta tiende a modificarlas levemente o simplemente no lo hace porque no es necesario, juega a reiterar hechos que sucedieron (incluso que sucederán) y que otorgarián la misma sensación de malestar que una historia modificada. Un punto relevante en el caso de las pesadillas es que si se modifica mucho lo que es la realidad le da ventajas al conciente para generar espacio de reflección dentro del sueño, es decir se interrumpe la acción del inconciente tomando el conciente control pleno de las acciones que ocurren posteriormente. La típica forma en que esto último se manifiesta es al realizar la afirmación "Esto no es posible" o "Esto no es real", desde el momento en que aquella frase interrumpe en escena la pesadilla ya no existe y dejamos de dormir, estamos despiertos, pues el conciente reemplaza al inconciente en la generación de las acciones; sencillamente todo se vuelve una mera ilusión generada por nuestro conciente, de cierta forma pensamos que seguimos dormidos cuando no es así. En el caso de que esta interrumpcion de conciencia no ocurra no nos queda otra que despertar con el malestar, o bien con un ligero sentimiento de exaltación.
Los sueños, como todos sabran, son lo contrario a las pesadillas, pues generan sensaciones opuestas y por tanto placenteras, resulta agrio despertar de un bello sueño cuando la realidad es tan desagradabley es por esto mismo, que deduzco que los sueños son la distorción máxima de lo que es la realidad, porque todos ellos nos otorgan placer y satisfacción, estan hechos para dar esperanza cuando esta no existe; los sueños nos traicionan a menudo, y eso es peor que una pesadilla. Como todo es tan perfecto en los sueños somos incapaces de activar el conciente cuando nos sumergemos en uno de ellos, y demas esta decir que nos es muy difícil recordarlos, es mas ni siquiera nos acordamos del 50% de las cosas que soñamos, y los pocos que recordamos son los que mas nos marcan.
Los sueños son y seran siempre para las personas el lugar donde manifestar de mejor manera los caracteres de su sensibilidad, en medio de una retrospección a lo que son ellos mismos como seres humanos y a las experiencias que les ha tocado vivir, o les gustaría que se concretasen; todo es bello en los sueños, y por eso anhelamos que sean realidad, porque estan muy lejos de esta.
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